Fantasia 2021: SWEETIE, YOU WON’T BELIEVE IT, una dosis de absurdo humor negro

Por Eric Ortiz García (@EricOrtizG)

La comedia kazaja Sweetie, You Won’t Believe It (Zhanym, ty ne poverish, 2020), del director Yernar Nurgaliyev, inicia con una secuencia divertida que comprueba la existencia de parejas que pelean a toda hora. Nuestro protagonista, Dastan (Danyar Alshinov), se siente asfixiado por su embarazada esposa (Assel Kaliyeva), quien no para de recriminarle cualquier cosa. Ya lo dijo el comediante Andrew Schulz: “hay ciertas actividades construidas alrededor de escapar de tu esposa”, por eso ir de pesca a un río con un par de amigos –aunque ninguno tenga experiencia pescando– parece el plan perfecto para que Dastan se relaje, de hecho poco le importa que su esposa dé a luz pronto. Obviamente, lo que está a punto de suceder con los amigos dista drásticamente de una aventura tranquila. 

La gran mayoría de personajes en Sweetie, You Won’t Believe It son unos zopencos carismáticos; por ejemplo, una de las escenas que más me hicieron reír tiene ecos de El gran Lebowski (The Big Lebowski, 1998). Aquí uno de los amigos del protagonista, Murat (Yerlan Prynbetov), no quiere deshacerse de una colilla encendida por la ventanilla del carro, sino de una botella en la que acaba de orinar. Eventualmente, la botella consigue salir por la ventanilla y golpea el parabrisas de otro carro, provocando un accidente que inaugura todo el desmadre. 

Antes, conocimos al otro grupo en la trama: cuatro hermanos criminales de visita en la zona para cobrar una deuda. El líder (Almat Sakatov) se la pasa recitando refranes, otro par poco brillante no para de pelear (Rustem Zhanyamanov y Yerkebulan Dayirov), y los acompaña un gordinflón (Beckarys Akhetov) que baila chistoso y se desmaya en los momentos violentos. Luego de que el parabrisas de su coche se ensucia de orina, terminan atropellando a un perro. Uno de ellos –siempre acusado de no tener agallas para disparar– decide darle el tiro de gracia al animal, salpicando de sangre la cámara. 

Sweetie, You Won’t Believe It hace referencia a esas películas de género que se desarrollan en un ambiente rural donde los locales suelen ser creepies y dan miedo. Por ahí está un señor raro y su hija atendiendo la estación de servicio y, para hacer las cosas más extraordinarias, resulta que el dueño del perro muerto es un tuerto despiadado (Dulyga Akmolda), casi con superpoderes e indestructible, quien no descansará hasta vengar a su mascota, provocando así una serie de inminentes comparaciones que la acusarán de ser una suerte de John Wick kazaja. 

En otra gran secuencia, los protagonistas intentan pescar usando como una de las lanchas ¡las muñecas sexuales inflables que Arman (Azamat Marklenov) vende en su sex shop virtual! Arman evidencia su torpeza cuando su anzuelo le arranca el pantalón a Dastan y luego ¡el anzuelo de Murat hace lo mismo con parte de la oreja de Arman! Esta escena ridículamente hilarante lleva a los amigos a finalmente conocer a los criminales y, para su mala fortuna, ser testigos de un asesinato accidental. Ese humor absurdo ciertamente alcanza el terreno de la comedia negra con violencia explícita, bebiendo de cineastas como Quentin Tarantino –incluso hay una toma contrapicada de los criminales– y Takashi Miike, por algo no falta una mandíbula destrozada y cuerpos decapitados. 

Decidí describir algunas escenas de Sweetie, You Won’t Believe It porque, al final del día, es una comedia precisamente de momentos. El filme es disparejo, una vez familiarizados con el relajo, los deseos de venganza y la confusión, no todas las ocurrencias y giros argumentales funcionan igual. Destaca en su segunda mitad la transformación cómica –con bromas de pedos incluida– de esas secuencias clásicas y tensas de los thrillers –o del terror–, donde las potenciales víctimas tratan de esconderse del peligroso antagonista. En Sweetie, You Won’t Believe It, la amistad se refuerza tras el cúmulo de contratiempos que, como el título indica, la esposa del protagonista escuchará incrédula cuando éste intente justificar su ausencia. Algunas situaciones están entre lo más divertido de lo visto en el Fantasia International Film Festival. 

Fantasia 2021: APRIL STORY, una entrañable historia de amor joven

Por Eric Ortiz García (@EricOrtizG)

La edición 25 del Fantasia International Film Festival tiene una presencia considerable del director japonés Shunji Iwai, tres de sus trabajos son parte de la sección Fantasia Retro: Fireworks, Should We See It from the Side or the Bottom? (Uchiage hanabi, shita kara miru ka? Yoko kara miru ka?, 1993), April Story (Shigatsu monogatari, 1998) y All About Lily Chou-Chou (Riri Shushu no subete, 2001), esta última considerada su obra cumbre y que en su momento, según nos afirmó el experto en cine asiático Jorge Grajales, fue transmitida por Canal Once. También se encuentra en la programación el filme que Iwai realizó en plena pandemia de la COVID-19, The 12 Day Tale of the Monster that Died in 8 (2020), el cual celebrará su premiere norteamericana en Fantasia. 

Reconozco que no estaba familiarizado con el cine de Iwai, más allá de que Quentin Tarantino usó un tema de All About Lily Chou-Chou en Kill Bill (2003-2004) y lo alabó en aquella época. “Es un director estupendo, hizo una película llamada Swallowtail Butterfly (Suwarôteiru, 1996) que fue para Japón lo que Tiempos violentos (Pulp Fiction, 1994) para Estados Unidos”, afirmó Tarantino en una entrevista para Entertainment Weekly. 

Mi introducción a Iwai fue April Story y no pudo ser más entrañable. La película, de poco más de una hora, inicia con una toma en primera persona en la que vemos a la familia de la protagonista, Uzuki Nireno (Takako Matsu), esperando su partida rumbo a Tokio. Para la joven originaria de Hokkaido, en el norte de Japón, es momento de ingresar a la universidad de Musashino y vivir sola en la capital. 

Al “convivir” con Uzuki es fácil encariñarse, se trata una chica introvertida quien evidentemente no tendrá un proceso de adaptación “normal” en la ciudad. En una secuencia sumamente amena, los tipos que la ayudan con su mudanza atiborran su pequeño departamento y uno de ellos le sugiere deshacerse de las cosas extra augurando que no tendrá amigos que la visiten. Luego Uzuki no sabe articular bien el porqué optó por esa universidad en su incómoda presentación ante sus compañeros de clase, mientras estos se burlan de su lugar de origen caracterizado por bajas temperaturas. 

Naturalmente las interacciones de Uzuki son con otra chica “rara”, quien la convence de entrar al club escolar de pesca con mosca (hay una divertida referencia a Brad Pitt y Nada es para siempre); o con una vecina de apariencia más antisocial. Esto cuando no anda sola en bicicleta, de compras en una librería o en el cine viendo un filme en blanco y negro de samuráis –¡Iwai incluso recrea el desgaste del rollo de celuloide!–, antes de ser incomodada por un aparente acosador. Aunque cabe aclarar que en general las personas en April Story no carecen de amabilidad.

Buena parte de April Story es una hang out movie que se disfruta bastante. Aunque en cierto momento clave, un flashback explica la decisión de la protagonista de esforzarse por ser aceptada específicamente en esa universidad de Tokio. Entonces April Story se revela como una historia de amor joven, que funciona en grande porque logra transmitir qué tanto significa para nuestra tímida y adorable protagonista esa anticipada primera interacción real con Yamazaki (Seiichi Tanabe), joven empleado de la librería que frecuenta. Un primer contacto cándido y encantador, durante una tarde lluviosa, que aparenta no ser el último. 

April Story es un filme sumamente bello que, sin duda, me tendrá revisando pronto el resto de las producciones firmadas por Iwai en el programa de Fantasia.

Fantasia 2021: LA NOCHE DEL TERROR CIEGO, los imponentes caballeros satánicos de Amando de Ossorio

Por Eric Ortiz García (@EricOrtizG)

El choque entre modernidad y antigüedad es uno de los temas por excelencia del cine de terror, usualmente el pensamiento mágico y sobrenatural del pasado no tiene cabida en el presente. Los creyentes son vistos como supersticiosos. 

En La noche del terror ciego (1972), también conocida como Tombs of the Blind Dead, Berzano es un pueblo medieval abandonado, cerca de la frontera entre Portugal y España. Al escuchar el nombre de Berzano, muchos piensan en historias perturbadoras que otros tantos desestiman como mitos.

Los protagonistas de la película, dirigida por el español Amando de Ossorio, son tres jóvenes provenientes de Lisboa que han decidido hacer un viaje recreativo al campo. Virginia (María Elena Arpón) y Elizabeth (Lone Fleming) son antiguas compañeras de escuela que casualmente se reencuentran en un hotel en la playa; Roger (César Burner) es amigo de Virginia y quien idea viajar en tren al campo. El pasado entre las jóvenes (tuvieron una relación lésbica en el internado) provoca que una incómoda Virginia abandone el tren abruptamente. Hay una razón por la que el viejo conductor no detiene el tren: la joven descendió cerca de Berzano.

Ossorio aprovecha el pueblo para construir una gran atmósfera, que contrasta con las demás locaciones de su película. Una de las mejores secuencias es prácticamente silente: inicia con una solitaria Virginia explorando el pueblo hasta que decide prender una fogata para pasar la noche leyendo y escuchando su radio. Con el tañido de unas campanas, en el cementerio se erigen los cadáveres de unos caballeros medievales. La presencia de estos antagonistas es genuinamente imponente, aterradora: cadáveres encapuchados a caballo –también encapuchados–, que sin prisa alguna convierten a la protagonista en su nueva víctima. Es una secuencia hipnotizante, una de las grandes presentaciones de personajes horríficos. 

La influencia de La noche de los muertos vivientes (Night of the Living Dead, 1968), de George A. Romero, es evidente en De Ossorio. Tras la primera aparición de los guerreros, una de las subtramas se desarrolla bajo la lógica del cine de zombies: el cadáver de su víctima –cuya apariencia remite a la criatura de Frankenstein por sus heridas “cosidas”– eventualmente resucita para causar terror a mordidas, compartiendo pantalla con el disparatado encargado de la morgue y con la asistente de Elizabeth en un taller de maniquíes ubicado cerca del depósito de cadáveres.

No obstante, el verdadero núcleo de La noche del terror ciego está conectado con el terror satánico medieval. El trasfondo de los caballeros es anecdótico (ritos de sacrificio buscando la inmortalidad y un castigo mortal cortesía de la Iglesia) pero emblemático, el viaje al medievo significa uno de los momentos más brutales de la cinta: una mujer es atacada con espadas, luego los caballeros devoran la sangre de sus heridas. Y no será el único momento controvertido: cerca del final, un personaje secundario –un contrabandista falsamente acusado por la policía de las acciones de los “caballeros zombie”– abusa sexualmente de la eventual “final girl” Elizabeth, una escena de desarrollo desconcertante que se antoja gratuita. 

Lo mejor de La noche del terror ciego son sus antagonistas sin ojos –incluso hay un pequeño pero destacado momento que hace énfasis en su sentido del oído: cómo en el silencio escuchan los latidos de sus potenciales víctimas–. De Ossorio potencializa su impacto cinematográfico mediante un score atmosférico y usando el ralentí de la cámara cuando van a caballo. Tras un brutal desenlace, en el que el terror sale de Berzano con rumbo a la modernidad, no quedan dudas de porqué los memorables caballeros volvieron a aparecer en la filmografía del director: El ataque de los muertos sin ojos (1973), El buque maldito (1974) y La noche de las gaviotas (1975). 

Es necesario añadir que la versión de La noche del terror ciego vista en el Fantasia International Film Festival es la nueva restauración realizada por Synapse a partir del negativo original. El Blu-ray con esta prístina versión todavía no tiene fecha de lanzamiento.

Podcast #26: SPACE JAM: UNA NUEVA ERA y otras películas de básquetbol

Luego de 25 años finalmente se estrenó la secuela de Space Jam: El juego del siglo (Space Jam, 1996), titulada Space Jam: Una nueva era (Space Jam: A New Legacy, 2021) y protagonizada por la estrella actual del básquetbol LeBron James. ¿Está a la altura de la original? ¿Es un mero comercial para otras propiedades intelectuales de Warner Bros.? ¿Tiene cameo de Michael Jordan? Todo esto respondemos en nuestro podcast, además comentamos Looney Tunes: De nuevo en acción (Looney Tunes: Back in Action, 2003), del gran Joe Dante, y otras películas sobre el deporte ráfaga.

El podcast #26 de Cinema Inferno cuenta con la participación de:

Rafael Paz Esparza – Editor en jefe en Butaca Ancha y conductor de Derretinas en la barra Resistencia Modulada de Radio UNAM.

Iván Elvira Reyes – Periodista que colabora en los sitios YouRocket y Dromo Cinema. También ha publicado en el periódico El Universal.

Eric Ortiz García – Periodista (Cinema Inferno, Screen Anarchy) y profesor de cine (FES Aragón UNAM). Fue parte del Screening Team 2019 de Fantastic Fest.

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Fantasia 2021: Las 10 películas que más esperamos

Por segundo año consecutivo Cinema Inferno cubrirá el Fantasia International Film Festival, sin duda el evento de cine de género más importante del continente americano. 

Es una edición sumamente especial para el festival encabezado por Mitch Davis: la número 25 en total y la primera en contar con una modalidad híbrida (tanto funciones presenciales en Montreal, Canadá como en streaming). 

Durante 21 días, del 5 al 25 de agosto, Fantasia nos deleitará con las novedades del cine de género mundial, sin dejar de lado los rescates de producciones de antaño. 

Del abrumador programa con más de 110 largometrajes, seleccionamos los títulos que más nos atraen. Cabe aclarar que omitimos algunas películas excelentes que ya cubrimos en otros festivales, como Prisoners of the Ghostland (2021), Frank & Zed (2020), Mother Schmuckers (Fils de plouc, 2021) y el documental Woodlands Dark and Days Bewitched: A History of Folk Horror (2021). 

Agnes (2021)

¡La nunsploitation está de regreso! Hace algunas semanas el gran Paul Verhoeven causó revuelo en el Festival Internacional de Cine de Cannes con Benedetta (2021), descrita por nuestro compañero JJ Negrete como “una concentración sucinta de lo que Verhoeven es como cineasta”. Ahora es turno del director americano Mickey Reece, su filme Agnes parece estar más apegado a la nunsploitation de antaño: en un convento de monjas podría haber posesiones demoníacas.

Dr. Caligari (1989)

Dr. Caligari, de Stephen Sayadian, fue originalmente presentada en el Festival de Toronto hace 32 años. Ahora veremos una versión restaurada a partir del negativo original, presentada por Mondo Macabro. Una suerte de remake underground y desmesurado del clásico del expresionismo alemán El gabinete del doctor Caligari (Das Cabinet des Dr. Caligari, 1920), Dr. Caligari va sobre una mujer que está perdiendo el contacto con la realidad. El doctor titular le diagnostica “una enfermedad de la libido”.

Indemnity (2021)

El cine sudafricano tendrá una presencia importante en Fantasia. El 8 de agosto habrá un panel, moderado por Todd Brown de Screen Anarchy y XYZ Films, sobre las nuevas voces que representan a este país en el ámbito del cine de género (South Africa Screams: Voices From The New Wave of S.A. Genre Cinema). Uno de los ponentes en dicha charla será Travis Taute, co-escritor del thriller Número 37 (Nommer 37, 2018), elegida por nuestro colaborador Alberto Acuña Navarijo como uno de los hallazgos fílmicos de 2018. Indemnity es el debut como director de Taute, descrita por el festival como ¡la película de acción de mayor escala que se ha producido en Sudáfrica! Cabe añadir que los actores hicieron sus propios stunts.

It’s a Summer Film! (Summer film ni notte, 2020)

En Cinema Inferno tenemos una debilidad por el cine sobre cine. La producción japonesa It’s a Summer Film! sigue a una joven estudiante de preparatoria, aficionada al cine de samuráis y a los dramas de época; ella sueña con hacer sus propios filmes, “en la tradición de Akira Kurosawa y Eiichi Kudo”, mientras que sus compañeros prefieren las películas románticas. Obviamente, estaremos del lado de la protagonista. 

Junk Head (2017)

Takahide Hori realizó en solitario Junk Head, un filme de ciencia ficción con animación stop motion, situado en un futuro lejano en el que los humanos exploran el misterioso mundo subterráneo habitado por clones que alguna vez fueron sirvientes de la raza humana. Si bien se presentó desde la edición 2017 de Fantasia, y después en otros festivales –incluso fue aclamada por Guillermo del Toro–, nunca tuvo un lanzamiento formal. Este año podremos ver un nuevo corte como antesala a su eventual estreno.

La noche del terror ciego (1972)

La noche del terror ciego (también conocida como Tombs of the Blind Dead) es la primera parte de la “tetralogía templaria” del director español de culto Amando de Ossorio; le siguieron El ataque de los muertos sin ojos (1973), El buque maldito (1974) y La noche de las gaviotas (1975). La noche del terror ciego fue restaurada por Synapse Films a partir del negativo original. Esta nueva versión tendrá su premiere mundial como parte de la sección Fantasia Retro. Por el momento todavía no se sabe la fecha de lanzamiento del esperado Blu-ray de lujo.

Mad God (2021)

Phil Tippett es un maestro de la animación stop motion y los efectos visuales. Su filmografía incluye clásicos como La guerra de las galaxias (Star Wars, 1977), RoboCop (1987) y Parque Jurásico (Jurassic Park, 1993). Su larga trayectoria fue el tema del documental Phil Tippett: Mad Dreams and Monsters (2019). Mad God es su primer largometraje como director: un proyecto que tardó más de 30 años en ser completado. Una oda a la animación stop motion y a los efectos prácticos, Mad God promete transportarnos a un mundo de “monstruos, científicos locos y cerdos de la guerra”.

The Devil’s Deal (Daewoebi: Gwonryeok-ui Tansaeng, 2021)

No podía faltar en nuestra selección algo de Corea del Sur. The Devil’s Deal es el nuevo filme de Lee Won-tae, a quien ubicamos por The Gangster, the Cop, the Devil (Akinjeon, 2019), presentada en el Festival Internacional de Cine de Cannes. The Devil’s Deal es un thriller de época desarrollado en 1992, donde se conjuga la política con la corrupción y el crimen organizado. Cho Jin-woong (Un día difícil) le da vida a un político cuya vida depende del resultado de una elección.

The Great Yokai War: Guardians (Yokai Daisenso: Guardians, 2021)

The Great Yokai War: Guardians, la nueva película del enorme Takashi Miike, tendrá el honor de clausurar la edición 25 de Fantasia. Es el regreso de Miike al reino de estos monstruos del folclor japonés, luego de The Great Yokai War (Yôkai daisensô, 2005). Ha llamado mucho la atención la aparición del personaje Daimajin, quien es en palabras de nuestro amigo Jorge Grajales, “uno de los iconos de los estudios Daiei que hiciera su aparición en 1966”.

The Sadness (2021)

Todo apunta a que esta propuesta taiwanesa, del director Rob Jabbaz, será la más extrema y perturbadora del festival. Una pandemia azota Taiwán, los infectados no pueden controlarse y empiezan a cometer lo actos más brutales. De acuerdo con Mitch Davis, la violenta The Sadness remite a las controvertidas producciones hongkonesas de los años noventa de la Categoría III: The Untold Story (Bat sin fan dim: Yan yuk cha siu bau, 1993), Red to Kill (Yeuk saat, 1994) o Ebola Syndrome (Yi boh lai beng duk, 1996). ¡Ojalá nos vuele la cabeza!