Fantasia 2021: Las 10 películas que más esperamos

Por segundo año consecutivo Cinema Inferno cubrirá el Fantasia International Film Festival, sin duda el evento de cine de género más importante del continente americano. 

Es una edición sumamente especial para el festival encabezado por Mitch Davis: la número 25 en total y la primera en contar con una modalidad híbrida (tanto funciones presenciales en Montreal, Canadá como en streaming). 

Durante 21 días, del 5 al 25 de agosto, Fantasia nos deleitará con las novedades del cine de género mundial, sin dejar de lado los rescates de producciones de antaño. 

Del abrumador programa con más de 110 largometrajes, seleccionamos los títulos que más nos atraen. Cabe aclarar que omitimos algunas películas excelentes que ya cubrimos en otros festivales, como Prisoners of the Ghostland (2021), Frank & Zed (2020), Mother Schmuckers (Fils de plouc, 2021) y el documental Woodlands Dark and Days Bewitched: A History of Folk Horror (2021). 

Agnes (2021)

¡La nunsploitation está de regreso! Hace algunas semanas el gran Paul Verhoeven causó revuelo en el Festival Internacional de Cine de Cannes con Benedetta (2021), descrita por nuestro compañero JJ Negrete como “una concentración sucinta de lo que Verhoeven es como cineasta”. Ahora es turno del director americano Mickey Reece, su filme Agnes parece estar más apegado a la nunsploitation de antaño: en un convento de monjas podría haber posesiones demoníacas.

Dr. Caligari (1989)

Dr. Caligari, de Stephen Sayadian, fue originalmente presentada en el Festival de Toronto hace 32 años. Ahora veremos una versión restaurada a partir del negativo original, presentada por Mondo Macabro. Una suerte de remake underground y desmesurado del clásico del expresionismo alemán El gabinete del doctor Caligari (Das Cabinet des Dr. Caligari, 1920), Dr. Caligari va sobre una mujer que está perdiendo el contacto con la realidad. El doctor titular le diagnostica “una enfermedad de la libido”.

Indemnity (2021)

El cine sudafricano tendrá una presencia importante en Fantasia. El 8 de agosto habrá un panel, moderado por Todd Brown de Screen Anarchy y XYZ Films, sobre las nuevas voces que representan a este país en el ámbito del cine de género (South Africa Screams: Voices From The New Wave of S.A. Genre Cinema). Uno de los ponentes en dicha charla será Travis Taute, co-escritor del thriller Número 37 (Nommer 37, 2018), elegida por nuestro colaborador Alberto Acuña Navarijo como uno de los hallazgos fílmicos de 2018. Indemnity es el debut como director de Taute, descrita por el festival como ¡la película de acción de mayor escala que se ha producido en Sudáfrica! Cabe añadir que los actores hicieron sus propios stunts.

It’s a Summer Film! (Summer film ni notte, 2020)

En Cinema Inferno tenemos una debilidad por el cine sobre cine. La producción japonesa It’s a Summer Film! sigue a una joven estudiante de preparatoria, aficionada al cine de samuráis y a los dramas de época; ella sueña con hacer sus propios filmes, “en la tradición de Akira Kurosawa y Eiichi Kudo”, mientras que sus compañeros prefieren las películas románticas. Obviamente, estaremos del lado de la protagonista. 

Junk Head (2017)

Takahide Hori realizó en solitario Junk Head, un filme de ciencia ficción con animación stop motion, situado en un futuro lejano en el que los humanos exploran el misterioso mundo subterráneo habitado por clones que alguna vez fueron sirvientes de la raza humana. Si bien se presentó desde la edición 2017 de Fantasia, y después en otros festivales –incluso fue aclamada por Guillermo del Toro–, nunca tuvo un lanzamiento formal. Este año podremos ver un nuevo corte como antesala a su eventual estreno.

La noche del terror ciego (1972)

La noche del terror ciego (también conocida como Tombs of the Blind Dead) es la primera parte de la “tetralogía templaria” del director español de culto Amando de Ossorio; le siguieron El ataque de los muertos sin ojos (1973), El buque maldito (1974) y La noche de las gaviotas (1975). La noche del terror ciego fue restaurada por Synapse Films a partir del negativo original. Esta nueva versión tendrá su premiere mundial como parte de la sección Fantasia Retro. Por el momento todavía no se sabe la fecha de lanzamiento del esperado Blu-ray de lujo.

Mad God (2021)

Phil Tippett es un maestro de la animación stop motion y los efectos visuales. Su filmografía incluye clásicos como La guerra de las galaxias (Star Wars, 1977), RoboCop (1987) y Parque Jurásico (Jurassic Park, 1993). Su larga trayectoria fue el tema del documental Phil Tippett: Mad Dreams and Monsters (2019). Mad God es su primer largometraje como director: un proyecto que tardó más de 30 años en ser completado. Una oda a la animación stop motion y a los efectos prácticos, Mad God promete transportarnos a un mundo de “monstruos, científicos locos y cerdos de la guerra”.

The Devil’s Deal (Daewoebi: Gwonryeok-ui Tansaeng, 2021)

No podía faltar en nuestra selección algo de Corea del Sur. The Devil’s Deal es el nuevo filme de Lee Won-tae, a quien ubicamos por The Gangster, the Cop, the Devil (Akinjeon, 2019), presentada en el Festival Internacional de Cine de Cannes. The Devil’s Deal es un thriller de época desarrollado en 1992, donde se conjuga la política con la corrupción y el crimen organizado. Cho Jin-woong (Un día difícil) le da vida a un político cuya vida depende del resultado de una elección.

The Great Yokai War: Guardians (Yokai Daisenso: Guardians, 2021)

The Great Yokai War: Guardians, la nueva película del enorme Takashi Miike, tendrá el honor de clausurar la edición 25 de Fantasia. Es el regreso de Miike al reino de estos monstruos del folclor japonés, luego de The Great Yokai War (Yôkai daisensô, 2005). Ha llamado mucho la atención la aparición del personaje Daimajin, quien es en palabras de nuestro amigo Jorge Grajales, “uno de los iconos de los estudios Daiei que hiciera su aparición en 1966”.

The Sadness (2021)

Todo apunta a que esta propuesta taiwanesa, del director Rob Jabbaz, será la más extrema y perturbadora del festival. Una pandemia azota Taiwán, los infectados no pueden controlarse y empiezan a cometer lo actos más brutales. De acuerdo con Mitch Davis, la violenta The Sadness remite a las controvertidas producciones hongkonesas de los años noventa de la Categoría III: The Untold Story (Bat sin fan dim: Yan yuk cha siu bau, 1993), Red to Kill (Yeuk saat, 1994) o Ebola Syndrome (Yi boh lai beng duk, 1996). ¡Ojalá nos vuele la cabeza!

Fantasia 2020: THE OLD MAN MOVIE, locuras desde Estonia

Por Eric Ortiz García (@EricOrtizG)

Más allá de maestros legendarios como Willis H. O’Brien (King Kong), Ray Harryhausen (20 millones de años a la Tierra, Furia de titanes) o Jan Svankmajer (Alicia, Fausto), cuando pensamos en cine con animación stop motion es referirse a maestros contemporáneos de la técnica como el estudio británico Aardman (creadores de Wallace y Gromit, Pollitos en fuga y Shaun, el cordero), los cineastas Tim Burton y Henry Selick (El extraño mundo de Jack), exponentes atípicos como Wes Anderson (El fantástico Sr. Zorro, Isla de perros) o el estudio americano Laika (cuyos créditos incluyen Coraline, ParaNorman y Kubo y la búsqueda samurái).

Si algo tienen en común todas estas producciones es que pueden ser disfrutadas por toda la familia (bueno, los más pequeños quizá no conectan tanto con las cintas de Anderson), aunque también existen animaciones stop motion con temas más adultos y duros que han tenido bastante reconocimiento, incluso en tiempos de CGI (Anomalisa o La vida de Calabacín, por ejemplo).

Alejadas del mainstream y “escondidas” en festivales de género como Fantasia o Fantaspoa, se pueden encontrar otras animaciones que usan la misma técnica laboriosa pero con un público diferente en mente, como los seguidores del terror (piensen en Pos eso, que bebe del cine de exorcismos) o del cine absolutamente disparatado. En este último apartado, el del cine (cómicamente) extravagante, podemos colocar el filme estonio The Old Man Movie (Vanamehe film, 2019).

Desde su primera secuencia la película anuncia sus intenciones: se trata de un viejo anuncio de servicio público, en blanco y negro, que nos acerca al peculiar mundo de The Old Man Movie, donde existe una cultura y mucha pasión alrededor de la leche de vaca y los lecheros. El PSA también funge para establecer el conflicto central de la cinta: hace muchos años el lechero de un pueblo rompió con la religiosa rutina diaria de ordeñar a su vaca, provocando que sus ubres crecieran exponencialmente hasta explotar casi como si se trataran de una bomba atómica. Desde entonces, las generaciones posteriores fueron alertadas sobre el riesgo de no ordeñar diariamente a una vaca, aunque con el paso del tiempo esta amenaza fue perdiendo relevancia en el pensamiento colectivo del pueblo. Entonces, nos movemos al presente para seguir a tres niños citadinos que van a pasar su verano con su abuelo, el lechero actual del poblado donde décadas atrás ocurrió la catástrofe láctea.

The Old Man Movie tiene elementos familiares. En su forma encontramos un trabajo de animación excepcional, lleno de variados y coloridos personajes (hechos con arcilla aunque también hay marionetas, algunos animales, por ejemplo, parecen cubiertos enteramente de tela) y escenarios que no le piden absolutamente nada al trabajo de los famosos estudios de stop motion arriba mencionados. Es posible ubicar en su trasfondo temas clásicos como el choque generacional y cultural (los dos nietos más grandes no paran de ver el teléfono celular, mientras que el abuelo no conoce otra vida más que la de la granja), e incluso el principal conflicto tiene que ver con un animal inocente –la entrañable vaca principal, actúa como un perrote, es explotada por el abuelo y manifiesta cansancio–, los humanos que lo acechan y los que lo quieren defender (temática que aparece en Shaun, el cordero: La película, ¡Piratas! Una loca aventura y, fuera del stop motion, en Paddington). Sin embargo, las peculiaridades de The Old Man Movie nunca paran para recordamos que no, no estamos viendo una película animada mainstream.

Esto quiere decir que tenemos animales siniestros, humanos borrachos y mucha mierda. El humor escatológico se resume en una divertida y extraña secuencia en la que el abuelo, para divertir a sus nietos, “infla” a su puerco por el trasero para que este suelte gases, sin importar que le quede algo de caca en la boca. El humor también tiene un toque más seco, que yuxtapone, por ejemplo, al antagonista netamente cinematográfico (el antiguo lechero que sobrevivió la explosión y ahora insiste en que las vacas son un mal para la sociedad) con la realidad, ya sea la propia (él imagina que su accionar es intenso cuando la verdad es que anda lentamente en su silla de ruedas) o la de los habitantes del pueblo. 

En la secuencia que más me hizo reír de toda la película, nuestro villano le expone con harto entusiasmo a sus ayudantes (unos obreros de una aserradero necesitados de más trabajo) sus malvados y, en su mente, importantes planes (quiere matar a la vaca que escapó antes de que le exploten las ubres), sólo para obtener como respuesta la historia de la deprimente realidad de uno de los trabajadores, quien tiene ocho hijos y perdió sus dedos trabajando horas extras, para luego ser abandonado por su mujer y volverse alcohólico. Este tipo de situaciones, de fino humor negro, destacan y funcionan a la perfección.

Conforme avanza a The Old Man Movie le sucede algo que no es inusual en el cine de género deliberadamente pirado. Es como si un vehículo que de por sí siempre había ido a exceso de velocidad de pronto se queda sin frenos. Irremediablemente el resultado final será irregular cuando las nociones (que aquí parecen apuntar a la liberación de los animales, a la posibilidad de cambiar para bien costumbres arraigadas y a que la vida rural sí es emocionante), se ven intencionalmente opacadas por el deseo de hacer un filme cada vez más descabellado.

Hay algo de admirable, sin duda, en un cóctel animado que incluye: una dosis de gore (no le va nada bien a unos hippies… sí, hay hippies), gags sexuales que involucran a un árbol parlante, y en general una colección de momentos WTF. No esperaba que al ver The Old Man Movie pasaran por mi cabeza South Park (esa forma de incluir diálogo sobre un disparate para luego hacerlo realidad, ese legendario capítulo con el roedor Lemmiwinks en el recto del Sr. Esclavo), la rareza absoluta Butt Boy (otra película de premisa absurda y desarrollo aún más absurdo estrenada en 2019), el mismísimo Axl Rose de Guns N’ Roses (sí, en serio), el típico personaje del chavito aparentemente inocente y despistado (aquí el menor de los hermanos) que termina siendo un genio de algo, Terminator (The Terminator, 1984), RoboCop (1987), y las peleas de mechas, aunque en esta ocasión también hay una simbiosis totalmente ridícula. 

The Old Man Movie es, naturalmente, un loco divertimento, aleatorio en su narrativa y lleno de altibajos.